LA OFI MONTEVIDEANA: La OFI en sesión: campamentos, poder y una distancia cada vez más visible con el fútbol del Interior
Porque el fútbol del Interior no se mide solo en informes ni en listas de convocados. Se mide en pertenencia, en justicia deportiva y en una pregunta que sigue sin respuesta clara: ¿Para quién gobierna hoy la OFI?

LA OFI EN VIVO/Desde la sede de la OFI en Montevideo/ TRACTORCITO LOS DESCHAVA PARA FMFUTBOL.
El miércoles 9 de mayo de 2023, a las 14:30 horas, en la sede de la Organización del Fútbol del Interior, en Montevideo, volvió a reunirse el Consejo Ejecutivo de OFI. La escena fue la habitual: mesa larga, nombres conocidos, formalidades prolijas, acta detallada. Pero detrás de esa estructura ordenada, volvió a quedar expuesta una tensión que atraviesa hoy al fútbol del Interior como una grieta silenciosa: la distancia entre las decisiones que se toman en Montevideo y la realidad cotidiana de las Ligas del Interior profundo.
La sesión fue presidida por Sebastián Sosa y contó con una amplia nómina de consejeros presentes. La institucionalidad estaba garantizada. El debate, en cambio, volvió a girar sobre un eje que despierta rechazo histórico en gran parte del Interior: los campamentos de captación juvenil, hoy convertidos en bandera política del actual gobierno de OFI.
Los campamentos: de herramienta cuestionada a política central
Durante décadas, el fútbol del Interior miró con desconfianza estas instancias. Las consideró selectivas, centralistas, injustas, muchas veces funcionales a otros intereses. Sin embargo, este Consejo Ejecutivo decidió no solo sostenerlas, sino profundizarlas y presentarlas como un logro estructural.
El informe del Sr. Jorge Ortiz sobre el campamento Sub 15 realizado en San José fue prolijo: cumplimiento de horarios, logística correcta, alojamiento en instalaciones militares, uso de canchas oficiales y traslado de 16 jóvenes al Complejo Celeste. Todo funcionó. Incluso se destacó que un golpe sufrido por un participante no pasó a mayores.
Pero detrás del parte oficial surgió una pregunta incómoda que nadie logró disipar: ¿a quiénes representan realmente estas selecciones?
El Sr. Carlos Alaniz puso el dedo en la llaga al señalar que, de los 16 seleccionados, siete provenían del mismo lugar, mientras que otras Ligas no tuvieron ningún representante. El dato no es menor: es la síntesis de un malestar histórico que el Interior arrastra y que hoy vuelve a emerger bajo un nuevo formato.
La respuesta fue técnica, casi burocrática: numeración anónima de jugadores, evaluación del cuerpo técnico nacional, ausencia de injerencia dirigencial. Todo correcto en los papeles. Pero en el fútbol del Interior, las percepciones pesan tanto como los reglamentos.
El discurso del “proceso” y la paciencia que se agota
Desde la mesa se insistió en una palabra clave: proceso. Todo lleva tiempo. Es un inicio. Habrá correcciones. Se mejorará. Los no elegidos no deben frustrarse. Participar ya es un premio.
Sin embargo, para muchas Ligas que pelean cada fin de semana por completar planteles, pagar árbitros, sostener canchas y evitar el cierre, ese discurso suena lejano. Muy lejano.
Mientras en Montevideo se habla de selecciones Sub 15 como “retén” de la Selección Uruguaya y de posibles giras internacionales, en vastas zonas del país el problema sigue siendo el mismo: falta de recursos, de técnicos titulados, de árbitros, de apoyo real.
El Consejo coincide en que los campamentos “llegaron para quedarse”. La pregunta que no aparece en el acta es otra: ¿a qué costo político y simbólico para el Interior?
Gestiones, ministerios y otra OFI
La sesión también incluyó informes sobre reuniones con el MTOP, avales a proyectos específicos, denuncias arbitrales y conflictos entre Ligas afiliadas. Todo dentro de la normalidad institucional.
Pero el contraste es evidente: una OFI que dialoga con ministros, que gestiona recursos, que proyecta selecciones, y otra OFI —la de los pueblos, las canchas de tierra, los clubes al límite— que observa desde lejos.
Incluso cuando se habla de derramar experiencias, de formación indirecta, de aprendizaje colectivo, la sensación persiste: las decisiones bajan, pero rara vez suben las voces.
El fondo del debate que no figura en acta
Ninguna sesión del Consejo Ejecutivo lo dirá explícitamente, pero el conflicto está ahí:
¿Puede el fútbol del Interior construirse desde modelos que históricamente fueron resistidos por ese mismo Interior?
¿Puede hablarse de igualdad de oportunidades cuando la representación territorial sigue siendo desigual?
¿Puede una política de captación transformarse en emblema sin antes resolver las urgencias básicas?
La sesión del 9 de mayo dejó algo claro: la OFI actual ha elegido un camino. Cree en los campamentos, los defiende, los proyecta. Pero también dejó expuesto que ese camino no es compartido de forma unánime y que la brecha entre dirigencia y base sigue abierta.
El acta cerró. La sesión terminó.
La discusión, en el Interior, recién empieza.
Porque el fútbol del Interior no se mide solo en informes ni en listas de convocados.
Se mide en pertenencia, en justicia deportiva y en una pregunta que sigue sin respuesta clara:
¿Para quién gobierna hoy la OFI?



