NoticiasPeriodistasenRed

AGOSTO 2014: LA SESIÓN DONDE LA OFI SUFRIÓ GESTOS, DESAIRES Y «DIGNIDAD» DE LA AUF, DENUNCIADO A LA FIFA, Y ENCIMA EL ESTE QUE EXPLOTA

El clima se tensó aún más cuando Sergio Gabito planteó una postura radical: romper relaciones con AUF en todos los ámbitos, incluyendo los trabajos conjuntos en materia arbitral. Enumeró agravios acumulados: la negativa sistemática a permitir el voto de OFI, el bloqueo en las comisiones de reforma, y lo que calificó como presiones inadmisibles a jugadoras del interior, obligadas a elegir entre competencias oficiales de OFI o instancias vinculadas a la Selección, bajo amenaza de exclusión.

LA OFI MONTEVIDEANA/Desde Montevideo EDUARDO MÉRICA para FMFUTBOL.

Montevideo, 26 de agosto de 2014.
A las quince horas exactas, en una tarde cargada de tensiones acumuladas y silencios prolongados, se reunió el Consejo Ejecutivo de la Organización del Fútbol del Interior (OFI). No era una sesión más. En el aire flotaba la sensación de que el tiempo de la paciencia se agotaba y que muchas de las contradicciones históricas del fútbol del interior volvían a manifestarse, esta vez con nombres propios, documentos y denuncias cruzadas.

Presidía la sesión el Sr. Gustavo Gómez Echezarreta, acompañado por los consejeros Gustavo Bares, Manuel Román, Dr. Luis Bermúdez Gruni, Juan Brum, Sergio Gabito, Eduardo Mosegui, Mtro. Martín Mernies, Julio Vigneaux, José Dávila, Franklin Nilo Scarpa y Rubén Sosa. Con aviso previo, no asistieron Nelder Márquez ni Julio García Bedat. En su rol administrativo, actuaba como Gerente el Cr. Carlos Eduardo Segura, responsable de registrar una jornada que, con el paso de los años, quedaría como una de las más ásperas y reveladoras del período.

EL CONFLICTO CON AUF: UNA RELACIÓN ROTA

La sesión comenzó abordando un tema que llevaba tiempo fermentando: la relación entre OFI y la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF). Fue el consejero Gustavo Bares quien abrió el fuego político al informar que ese mismo día se estaba enviando una nota a la Asociación Uruguaya de Fútbol retirando a la Dra. Andrea Valiente del trabajo en las Comisiones. El hecho no era menor. Representaba un quiebre formal en los canales de cooperación.

Bares propuso además elevar una nota detallada a Primo Corvaro, representante de FIFA, dando cuenta de los antecedentes y del trato recibido por OFI. La estrategia era clara: internacionalizar el conflicto y dejar constancia de una situación que, a juicio del Ejecutivo, ya no admitía maquillaje diplomático. También se entendía imprescindible notificar oficialmente a AUF y permanecer atentos ante la inminente llegada de una delegación de FIFA al país.

El clima se tensó aún más cuando Sergio Gabito planteó una postura radical: romper relaciones con AUF en todos los ámbitos, incluyendo los trabajos conjuntos en materia arbitral. Enumeró agravios acumulados: la negativa sistemática a permitir el voto de OFI, el bloqueo en las comisiones de reforma, y lo que calificó como presiones inadmisibles a jugadoras del interior, obligadas a elegir entre competencias oficiales de OFI o instancias vinculadas a la Selección, bajo amenaza de exclusión.

Gabito habló de una gota que rebasaba un vaso histórico.

El presidente Gómez llamó a la prudencia. Advirtió sobre el peligro de tomar resoluciones “en caliente” y reafirmó que el camino debía seguir siendo el de la denuncia formal ante FIFA, agotando instancias antes de decisiones irreversibles.

El Dr. Luis Bermúdez Gruni, sin desconocer la gravedad del ninguneo, coincidió en no acompañar la ruptura total propuesta por Gabito. Para él, la eficacia debía primar sobre la catarsis.

GESTOS, DESAIRES Y DIGNIDAD

El debate derivó luego en un episodio simbólico pero revelador: la presencia del Esc. Valdez en el lanzamiento del Sub 15, invitado por el presidente Márquez. Gabito recordó que la mayoría del Ejecutivo entendía que no correspondía esa recepción, dadas las afrentas sufridas. Juan Brum destacó que, al menos, el Secretario había explicado al invitado cuál era el verdadero ánimo del Ejecutivo y la decisión de apelar.

Eduardo Mosegui fue categórico: OFI no se sentía considerada ni respetada por AUF. Gabito insistió en que, una y otra vez, OFI cedía en nombre del “bien del fútbol”, pero los compromisos asumidos nunca se cumplían. “Nos usan cuando necesitan y nos ignoran después”, resumió.

Franklin Nilo Scarpa recordó que el camino ya había sido discutido y acordado: apelación, aunque con pocas expectativas, y luego denuncias ante FIFA, el Ministerio de Educación y Cultura y el Ministerio de Turismo y Deporte. Había que sostener una línea de conducción coherente.

CONFEDERACIÓN DEL ESTE: CUANDO LA CRISIS SE VUELVE INTERNA

Si la relación con AUF representaba un conflicto externo, lo que vino después dejó en evidencia una crisis interna profunda, especialmente en la Confederación del Este.

Scarpa informó sobre un Congreso reciente al que asistió como delegado de Maldonado Interior. Allí, el miembro del Consejo Fiscal Carlos Andrade realizó denuncias personales utilizando documentación extraída de la Tesorería de OFI, desbordando ampliamente el informe formal de la Comisión Fiscal.

Se habló de gastos desmedidos, viajes, obras en la sede sin presupuestos alternativos, pagos sin facturas para “ahorrar IVA”, sueldos de funcionarios, caja chica sin liquidar por montos elevados, ausencia de alarmas, de equipos contra incendios y de controles horarios. Incluso se personalizó en el Presidente Márquez y en varios consejeros.

La gravedad se acentuó cuando Scarpa señaló que Andrade, tras anunciar su renuncia al Consejo Fiscal, aparecía como candidato a la Tesorería de OFI, lo que para muchos evidenciaba una maniobra política más que una preocupación genuina por la transparencia.

El presidente Gómez se mostró anonadado. Entendió que estas acciones salpicaban a todo el Ejecutivo y resolvió que el tema fuera tratado como prioridad en la próxima sesión ordinaria.

Gustavo Bares subrayó una contradicción clave: el mismo Consejo Fiscal que denunciaba irregularidades recomendaba aprobar el balance, con la firma del propio Andrade.

Las intervenciones de Román, Gabito y Mosegui fueron duras. Se habló de incompetencia, desconocimiento del Estatuto, mala fe y bajeza. Gabito, visiblemente afectado, calificó de vergonzoso que se ventilara públicamente información tergiversada y defendió sus gastos, incluso aclarando que había cobrado menos de lo que correspondía.

El cierre conceptual lo puso el Dr. Bermúdez, marcando una línea clara: se estaba hablando de un miembro del Consejo Fiscal, no del Consejo Fiscal como órgano. Una distinción necesaria para evitar una crisis institucional mayor.

Todos coincidieron.

UNA SESIÓN QUE MARCÓ ÉPOCA

Aquella sesión del 26 de agosto de 2014 no resolvió todos los conflictos, pero dejó algo mucho más importante: actas, palabras y posiciones que hoy permiten reconstruir una etapa clave de la historia política de la OFI.

Fue el reflejo de un fútbol del interior que no solo pelea en las canchas, sino también en los escritorios; que reclama respeto, autonomía y transparencia; y que, aun en medio de sus propias contradicciones, se resiste a ser subordinado.

Porque la historia de la OFI —como la del país profundo— nunca fue cómoda.
Pero siempre fue digna, frontal y escrita con nombre y apellido.

Fuente: ACTA 9 

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba