LA OFI MONTEVIDEANA: una sesión marcada por deudas, tensiones políticas y pases al Comité de Ética
La reunión del Ejecutivo no fue una más. Reflejó, con crudeza, las tensiones históricas del fútbol del interior: la fragilidad económica de los clubes, las disputas políticas entre sectores, el peso de las declaraciones públicas y la necesidad de preservar la institucionalidad.

LA OFI MONTEVIDEANA/Desde Montevideo EDUARDO MÉRICA para FMFUTBOL.
Montevideo fue escenario, el martes 24 de junio de 2014, de una sesión extensa y cargada de definiciones en el seno del Consejo Ejecutivo de la Organización del Fútbol del Interior (OFI). A las 15 horas, bajo la presidencia de Gustavo Bares, la mesa ejecutiva se reunió con quórum completo de consejeros, en una jornada donde afloraron viejos problemas estructurales del fútbol del interior: deudas, internas políticas, acusaciones públicas y la siempre delicada relación entre las Confederaciones.
Con la asistencia de los consejeros Julio García Bedat, Manuel Román, Juan Brum, Sergio Gabito, Eduardo Mosegui, Martín Mernies, Germán Candamil, Miguel Alfonso, Julio Vigneaux, Franklin Nilo Scarpa y Rubén Sosa —y con aviso de ausencia de Nelder Márquez, Gustavo Gómez Echezarreta, Luis Bermúdez Gruni y Alcides Larrosa—, el Ejecutivo avanzó en una agenda tan sensible como reveladora. En el ejercicio de sus funciones participó también el gerente de la OFI, Cr. Carlos Eduardo Segura.
El peso de las deudas
Uno de los puntos centrales fue la situación financiera de varios clubes del interior. Estaba prevista una reunión con delegados de Bella Vista de Paysandú, Ferro Carril de Salto y Salto Uruguay, aunque los representantes salteños, por razones de fuerza mayor, postergaron su presencia para la semana siguiente.
Sí se hizo presente Julio Cravea, en representación de Bella Vista, quien reconoció formalmente la deuda del club y explicó el contexto: un cambio de directiva que heredó compromisos económicos y una caja vacía. La solicitud fue clara: poder saldar lo adeudado una vez que el club cobre la segunda cuota de una transferencia internacional al Palermo de Italia.
El intercambio dejó al descubierto un tema recurrente en OFI: la distribución de los ingresos. Juan Brum pidió que constara en actas que el 50% de lo que cobra OFI debe volcarse a la Liga de origen, mientras que Manuel Román recordó que existe un 10% que corresponde directamente a OFI y que debería abonarse al contado. Eduardo Mosegui, por su parte, fue más allá y planteó las limitaciones reales de la Organización para controlar los pagos provenientes del exterior, muchas veces gestionados por abogados ajenos a OFI.
La salida fue institucional: a propuesta de Franklin Nilo Scarpa, Tesorería elaborará un informe preciso sobre las deudas y, según las necesidades financieras, sugerirá las condiciones de pago. La moción fue aprobada, dejando el tema en suspenso pero bajo control administrativo.
La Confederación del Este y una interna que estalla
El clima se tensó al abordarse las notas enviadas por sectores de la Confederación del Este —Cerro Largo, Lavalleja, Maldonado, Rocha y Treinta y Tres (capital e interior)—, que tomaron distancia de una carta previamente difundida en medios de prensa y atribuida a las Confederaciones.
Los sectores fueron contundentes: afirmaron no haber sido consultados, rechazaron el contenido de la nota por considerarla agravia e injuriante hacia la OFI y exigieron disculpas al presidente y al Ejecutivo. El debate dejó al descubierto una fractura política profunda.
Julio García Bedat expresó su malestar personal, señalando que la nota hablaba de “ocultamientos y oscurantismo” en temas tan sensibles como los derechos de televisión, involucrando directamente al Ejecutivo. Para García, la gravedad del texto ameritaba una respuesta institucional: pidió el pase del Sr. Gustavo Vasconcellos al Comité de Ética.
Las posturas se cruzaron. Mosegui intentó encuadrar el conflicto como un problema interno de la Confederación del Este, mientras que Sergio Gabito fue tajante: el tema era del Ejecutivo porque atacaba directamente al presidente de OFI, quien además pertenece a dicha Confederación. Finalmente, Gustavo Bares tomó posición y respaldó el pedido: “No se debe ocultar nada, sino aclarar las cosas”.
La votación fue unánime: el caso pasó al Comité de Ética, dejando una señal clara de que las declaraciones públicas y las internas políticas ya no serían tratadas con liviandad.
Árbitros, prensa y proyección institucional
En el tramo final, el Consejo Técnico de Árbitros informó sobre la situación del Sector Interior de San José. Mosegui destacó que el informe desmentía acusaciones públicas previas, defendiendo a dirigentes e instructores arbitrales, y el expediente fue remitido al Tribunal.
La sesión cerró con una nota de proyección institucional: la aprobación de la participación de OFI en una edición especial de la revista Caras y Caretas por el 40° aniversario de ANTEL, encargando a Gerencia la coordinación de los detalles.
Una sesión que expone el corazón de OFI
La reunión del Ejecutivo no fue una más. Reflejó, con crudeza, las tensiones históricas del fútbol del interior: la fragilidad económica de los clubes, las disputas políticas entre sectores, el peso de las declaraciones públicas y la necesidad de preservar la institucionalidad. OFI volvió a mirarse al espejo, y el reflejo mostró un organismo vivo, atravesado por conflictos, pero decidido a resolverlos dentro de sus propios marcos.
Fuente: Acta 43



