Román Nappa: el cumpleaños de un periodista que convirtió un sueño colectivo en una realidad para todo el interior: PERIODISTAS EN RED ASOCIADOS
La trayectoria independiente de Nappa le otorga a Periodistas en Red Asociados una autoridad que no se improvisa. No es un dirigente de escritorio. Es un periodista con historia, con calle y con cicatrices.

PERIODISTAS EN RED /Desde Redacción Eduardo Mérica para FMFUTBOL.
El día del cumpleaños de Román Nappa no será uno más. No será apenas la fecha (22 de diciembre) íntima de un periodista del interior celebrando un año de vida. Es, sobre todo, una jornada cargada de sentido simbólico: el cumpleaños de un hombre que, en pocos meses, logró concretar algo que durante décadas pareció una utopía para cientos de trabajadores de la comunicación del interior del Uruguay.
Román Nappa, presidente de Periodistas en Red Asociados, encarna hoy una idea poderosa: que el periodismo del interior puede organizarse, defenderse, pensarse a sí mismo y levantar la voz con identidad propia, sin pedir permiso y sin tutelas externas. Con todas las letras. Con nombre, apellido y convicciones.

Un sueño largamente postergado
Durante años, el periodismo del interior cargó con una deuda histórica. Disperso, muchas veces invisibilizado, expuesto a presiones locales, económicas y políticas, careció de una herramienta real que lo protegiera como colectivo. Hubo intentos, hubo voluntades aisladas, pero faltaba algo esencial: liderazgo, coherencia ética y una visión clara de para qué debía existir una asociación de periodistas.
Ese vacío comenzó a llenarse cuando Nappa decidió transformar la queja en acción. No desde la comodidad, sino desde la experiencia. Desde el barro. Desde la calle. Desde los micrófonos, las cámaras y los teclados del interior profundo.
En pocos meses, Periodistas en Red Asociados pasó de ser una idea compartida en conversaciones a convertirse en una organización con identidad, presencia pública y objetivos claros. Algo siempre soñado, pero nunca consolidado de esta manera.

Lealtad: con el lector y con la verdad
La base de este proyecto no es casual. Se apoya en una concepción firme del periodismo: la lealtad no es con el poder, ni con la fuente, ni siquiera con la empresa. La lealtad es con el lector y con la verdad.
Ese principio —tan simple como exigente— atraviesa la trayectoria de Román Nappa y explica por qué su liderazgo genera adhesión. Porque implica independencia, rigor, ética y un compromiso real con el bien común. También implica aceptar tensiones: entre colegas, con estructuras empresariales, frente a intereses políticos o económicos. Pero esas tensiones no se esquivan; se enfrentan con autorreflexión constante para no traicionar la confianza pública.
Asociarse para defender, no para decorar
Las asociaciones de periodistas solo cumplen su rol cuando defienden de verdad. Cuando no son sellos vacíos ni espacios de prestigio simbólico. En 2025, en un contexto de declive global de la libertad de prensa y con América Latina atravesada por nuevas y viejas amenazas, las asociaciones se vuelven imprescindibles o inútiles. No hay punto medio.
Periodistas en Red Asociados nace con una definición clara: ser una herramienta de defensa real. Y eso solo es posible si se sostiene sobre valores concretos:
Independencia del poder y autorregulación.
Las asociaciones fuertes nacen del deseo de regularse a sí mismas. De establecer códigos éticos propios, de rendir cuentas a la sociedad y no a los gobiernos. Esa capacidad de corregirse internamente es la mejor defensa contra la censura y las intervenciones arbitrarias.
Redes de protección y respuesta coordinada.
En 2025, las redes periodísticas ya no son una opción, son una necesidad. Compartir información, alertas y respaldo transforma la vulnerabilidad individual en fuerza colectiva. La visibilización de agresiones, el monitoreo constante y la denuncia pública son escudos reales.
Seguridad y apoyo legal.
Defender el periodismo implica acompañar a quien se sienta en el banquillo, a quien recibe amenazas, a quien es agredido. Sin discursos vacíos. Con abogados, con presencia institucional, con acciones concretas.
Transparencia y honestidad radical.
La credibilidad es la primera línea de defensa del periodismo. Sin transparencia interna, no hay autoridad moral. Sin honestidad, no hay confianza pública.
Cuando el ataque confirma el camino
La historia reciente le dio a esta asociación una prueba dolorosa pero reveladora. En noviembre de 2025, el propio Román Nappa fue víctima de una violenta agresión física como represalia por su trabajo periodístico. Un hecho que no solo expuso los riesgos reales del oficio, sino que confirmó la necesidad urgente de organizaciones que no miren para el costado.
La reacción solidaria, la denuncia pública y el acompañamiento institucional demostraron que la red funciona cuando los valores son auténticos. Que nadie queda solo cuando hay coherencia entre discurso y acción.
Independencia como escudo y legado
La trayectoria independiente de Nappa le otorga a Periodistas en Red Asociados una autoridad que no se improvisa. No es un dirigente de escritorio. Es un periodista con historia, con calle y con cicatrices. Esa independencia es la que permite dialogar con el Estado, con organismos y con la sociedad sin ser percibidos como un brazo político o corporativo.
También es un mensaje para las nuevas generaciones: el periodismo no es una herramienta de ascenso personal ni un atajo de poder. Es un servicio. Y como tal, exige compromiso, ética y coraje.
Un cumpleaños que es mucho más que una fecha
Por todo eso, el cumpleaños de Román Nappa no se mide en velas ni en saludos protocolares. Se mide en lo construido. En lo defendido. En lo que se animó a hacer cuando otros preferían esperar.
En un país donde el interior muchas veces queda al margen de las grandes decisiones, Periodistas en Red Asociados demuestra que la organización, cuando nace desde la convicción y no desde el cálculo, puede cambiar realidades.
Román Nappa celebra un año más de vida, sí. Pero el periodismo del interior celebra algo más profundo: la certeza de que, esta vez, el sueño colectivo dejó de ser promesa y se transformó en estructura, voz y defensa real.
Y eso, en los tiempos que corren, no es poco. Es histórico.
¡¡¡¡¡Feliz cumple, Tarro!!!!!!!



