Una novela Clara: El encuentro, la aceptación y la amistad de verdad
La amistad entre Clara y Nicky fue una de esas rarezas hermosas de la vida, un lazo forjado en el crisol del barrio Arroyo Seco que, contra todo pronóstico novelesco y las bromas de sus amigos, nunca mutó en romance.

AMATEURISMO EN EL BARRIO ARROYO SECO/Desde Montevideo Eduardo Mérica para DIARIO URUGUAY.
Capítulo 9 El Primer Encuentro: La Fragancia y la Sonrisa
Clara conoció a Hulvia, la mamá de Nicky, en un encuentro fortuito y revelador que marcaría la transición de su niñez a su adolescencia en el barrio Arroyo Seco.
Fue una tarde de otoño, tras salir de sexto año de la Escuela N° 78. Clara había aceptado la invitación de Nicky para hacer un trabajo práctico en su apartamento 6 de la calle Entre Ríos 1119. Al entrar, el aroma a café recién hecho y especias la envolvió, un olor distinto al de la casa de sus abuelos.
Hulvia apareció desde la cocina, una mujer de ojos amables y manos que parecían siempre ocupadas en alguna labor. Llevaba el cabello recogido y una sonrisa que iluminaba su rostro.
—Así que tú eres Clara, la famosa cronista de historias que tiene a mi Nicky leyendo hasta tarde —dijo Hulvia con un acento suave y musical, vestigio de sus propias raíces inmigrantes.
Clara, siempre elocuente en el papel pero tímida en persona, se sintió inmediatamente acogida por la calidez de Hulvia. Pasaron la tarde trabajando y, en un descanso, Hulvia les sirvió un pastel de manzanas casero. Fue un momento simple, pero significativo, donde Clara sintió que la madre de su mejor amigo no era una figura de autoridad distante, sino alguien que entendía y valoraba la curiosidad que compartían ella y Nicky.

La Aceptación de la Señorita Clara
Los años pasaron. La niñez en la escuela pública dio paso a la adolescencia y la secundaria. Clara dejó de ser la niña de las trenzas para convertirse en una señorita con cuadernos llenos de anotaciones sobre la historia del barrio. La relación con Nicky, y por ende con Hulvia, evolucionó con naturalidad.
Confidente y Guía: Hulvia se convirtió en una especie de confidente para Clara. Cuando los avatares de la adolescencia y las primeras desilusiones amorosas aparecieron (ninguna de ellas con Nicky, cuya amistad era sólida como una roca), Hulvia siempre tenía una palabra de aliento o un consejo sabio. La aceptó no solo como la amiga de su hijo, sino como una joven con identidad y sueños propios.
Valoración de su Pasión: Hulvia fue una de las primeras en leer los primeros capítulos de la novela de Clara. Le maravillaba cómo la joven había logrado capturar la esencia de un barrio en constante cambio, un lugar que ella misma había adoptado como propio. «Tienes un don, Clara», le dijo una vez, con orgullo maternal en sus ojos.
Parte de la Familia Extendida: Para cuando Clara se casó con Mateo, años después, Hulvia y Nicky eran considerados parte de la familia extendida. La aceptación de Hulvia fue plena y sin condiciones, cimentada en años de confianza y respeto mutuo. La amistad entre Tapes y Entre Ríos se había transformado en un vínculo familiar, una prueba más de que el tejido social del Arroyo Seco era fuerte y resistente, capaz de unir a las personas más allá de las fronteras físicas de sus hogares.

Capítulo 10 Clara y Nicky, amigos de VERDAD
La amistad entre Clara y Nicky fue una de esas rarezas hermosas de la vida, un lazo forjado en el crisol del barrio Arroyo Seco que, contra todo pronóstico novelesco y las bromas de sus amigos, nunca mutó en romance. Estaban unidos por algo mucho más profundo que la pasión: la complicidad de crecer juntos, la lealtad incondicional y un respeto mutuo que superaba cualquier expectativa romántica.
Su conexión no estaba cimentada por un juramento religioso o un destino preescrito, sino por la naturaleza pura de una amistad verdadera:
Complicidad Intelectual: Su unión se basaba en el intercambio de ideas. Nicky, el «espía de trenes», alimentaba la curiosidad de Clara por el pulso diario del barrio, mientras ella le ofrecía una perspectiva histórica y soñadora que él no encontraba en otro lugar. Pasaban horas debatiendo, más que coqueteando.
Ausencia de Tensión Romántica: Desde la infancia, se vieron como iguales, como compañeros de aventuras. No había mariposas en el estómago, sino la certeza de un apoyo inquebrantable. Las primeras citas, los celos y los dramas adolescentes se vivían con otros, y luego se contaban el uno al otro, buscando consuelo o consejo imparcial.
La Familia Extendida: La aceptación de Hulvia y los abuelos de Clara solidificó su relación como una hermandad. Eran parte del tejido familiar del otro. Cuando Clara se casó con Mateo, Nicky no fue un ex pretendiente despechado, sino el padrino emocionado, el primero en aplaudir su felicidad.
Su historia demostró que el amor de verdad no tiene una única forma. La amistad de Clara y Nicky, nacida en un banco de la Escuela N° 78 y nutrida por las calles Tapes y Entre Ríos del Arroyo Seco, fue un pilar de sus vidas, una prueba de que dos personas pueden estar absoluta e incondicionalmente unidas, simplemente, como amigos de VERDAD.



